Desde hace más de 6000 años se utilizan estos aceites en los ingredientes de base de nuestros cosméticos pero también en nuestros platos (por ejemplo: aceites esenciales de vainilla).
Efecto de moda o real con impacto en nuestra salud, estos aceites esenciales invaden las lejas de nuestros laboratorios o de los supermercados. Son, sobre todo, el reflejo de una necesidad creciente por un regreso a lo natural en lo relativo a los cuidados y en las maneras de permanecer con « buena salud ».
La recogida, realizada a mano, hace que, por una parte, los aceites obtenidos sean de mejor calidad y, al mismo tiempo, esto sea uno de los puntos positivos que va con ese regreso a lo natural y, sobre todo, con el respeto por el medioambiente.
El usuario siente que compra un producto respetuoso con su cuerpo y con el medioambiente.
Se utilizan para tratar varias dolencias como: la deshidratación de la piel, la lucha contra los estafilococos o el herpes, la depresión, la falta de estimulación, la antioxidación, la angustia, las enfermedades de transmisión sexual (excepto SIDA), el acné…
Por todas estas virtudes y por muchas otras más, hacen su aparición en los bolsos en forma de aceite para tomar por vía oral o cutánea, o en casa mediante vaporización (ver los difusores en la web).
Los aceites esenciales tienen nombres muy diversos y variados: aceites volátiles o esencias aromáticas o incluso esencias vegetales. Sin embargo, lo que se esconde detrás de todas estas apelaciones es un contenido similar.
Se distinguen varios tipos de aceites esenciales: los artificiales o sintéticos, las esencias rectificadas (una segunda destilación permite eliminar las impurezas) o, también reconstituidos o incluso deterpenados (se quita el terpeno del aceite obtenido).
Los aceites esenciales se extraen de plantas por destilación (con ayuda de vapor de agua), con la utilización de disolventes volátiles, por expresión a frío o incluso por CO2 supercrítico.
Se extrae pues un concentrado de la planta o incluso, en el caso de algunos cítricos, de la piel.
Los compuestos son diversos y las proporciones variables, pero podemos citar: los terpenos, los lactones o los fenoles...
- Terpeno: Hidrocarburo presente en las esencias naturales de origen vegetal cuya molécula comprende x secuencias de 5 átomos de carbono y 8 átomos de hidrógeno.
- Fenol: Cuerpo orgánico compuesto y aromático comúnmente llamado fenol, (fórmula química C6H5OH).
- Lactona: [Química] Ester obtenido a partir de ácidos-alcoholes (Mediadico.com)
Los aceites esenciales, contrariamente a lo que pensamos que es por definición un aceite, no son, en ningún caso, cuerpos grasos.
Esta disciplina y, sobre todo, su denominación nació en la primera mitad del siglo XX con la obra del doctor F. Foveau de Courmelles (1862-1943) que relata los trabajos de su predecesor R. M. Gattefossé (1881-1950) sobre el empleo de plantas en los tratamientos medicinales.
Una disciplina hermana, si no complementaria: la fitoterapia (uso medicinal de las plantas mediante infusiones, macerados…) se une a la aromaterapia en sus prácticas hasta el punto de dar nacimiento hoy en día a la fito-aromaterapia.
Se trata por consiguiente de la manera de tratar el cuerpo y el espíritu de sus dolencias a través de aceites esenciales de plantas.
La aromaterapia es una medicina dulce y no una práctica médica « convencional ». Sin embargo, numerosos estudios demuestran los efectos positivos que se obtienen a través de los aceites esenciales. Así, en 2010 (la universidad Tarbiat Modares) demostró los efectos inhibidores del tomillo sobre los estafilococos dorados; en 2009 (PH Warnke et al.) demostraron los efectos del tomillo sobre las infecciones nosocomiales.
- Pimienta negra: ayuda al tránsito y a la digestión
- Vainilla: regenerante, antidepresiva, relajante, hidratante
- Diente de león: varias dolencias del hígado
- Angélica: drenante, purgativa, fortificante…
- Baobab: acción contra las estrías, uñas más fuertes, dolencias dentales, también es un analgésico
- Rosa de Damás: antihemorrágico, cicatrizante, eliminación du mucosidad de los bronquios
- Flor de azahar: antidepresivo, antiestrés…
- Nuez moscada: ayuda a la digestión y es afrodisiaca
- Lavanda: Antiséptico, analgésico y estimula el sistema inmunitario… (pida un aceite HEBBD y se dará cuenta de que no es una imitación de lavanda)
- Cilandro: estrés e insomnio
- Árbol de té: erupciones, caries, acné, resfriados, dolor de garganta, piojos…
- Manzanilla noble: Anti-inflamatoria, antialérgico, antipruriginoso, buena digestión y vermicida…
Hay que señalar que su terapeuta puede combinar varios aceites con diferentes dosis para un remedio más personalizado y, sobre todo, más adecuado a sus dolencias.
Además, como todo « tratamiento », hay que seguir correctamente las indicaciones y contraindicaciones de estos aceites y, de todas formas, para estar completamente seguros, consultar a su médico.
Siéntase realmente atraído y… ¡pruebe los aceites esenciales!
NetoGrafia : Jackb.blog.lemonde.fr, Lexpress.fr, Info-massage.com, Dermaptene.com, Aromatherapie.comprendrechoisir.com, Wikipedia.fr